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El final de un año académico es un buen momento para realizar balances y proyecciones de la gestión. Si bien esta nueva etapa está también a cargo de la Dra. Prof. Silvia N. Barei, hay nuevos integrantes en el equipo, nuevos desafíos y nuevas perspectivas para el periodo que comenzó en julio de este año.
Para conocerlos en mayor profundidad entrevistamos a nuestra Decana y Vicedecana, Silvia N. Barei y Mirian Carballo, respectivamente.
ENTRELENGUAS: ¿Cuál es su balance de este primer año de la nueva gestión?
SILVIA BAREI: Muy positivo. El menú de acciones fue variado y nutrido a pesar del corto tiempo transcurrido. Hubo pequeñas acciones que permanecen invisibles pero que sirvieron para solucionar problemas puntales; nuevas iniciativas, como la creación del Área Comunicación Institucional y emprendimientos de gran impacto de notable visibilidad e importancia para toda la comunidad académica. Entre estos últimos se encuentra, por ejemplo, el acuerdo con la ONU para comenzar a formar intérpretes para esa entidad y otros convenios para favorecer el intercambio de traductores, estudiantes y asesoramiento en el área de interpretación, además del proyecto de una carrera de posgrado binacional con la Universidad de Kassel de Alemania.
EL: ¿De alguna manera influyó que la gestión que comenzó a mitad de este
año haya sido una continuidad de la anterior?
SB: Ciertamente, esta situación de continuidad nos colocó en una posición especial. Por un lado comenzamos con confianza, dentro de un territorio conocido tanto en lo que respecta a los actores como en el quehacer concreto. En el caso de la Vicedecana, si bien provenía del mismo equipo de gestión las tareas que realizó en su cargo anterior como Secretaria de Posgrado, sus obligaciones se diferenciaban de las del Vicedecanato y su experiencia de gestión ayudó.
MIRIAN CARBALLO: Por otro lado, lo interesante de la continuidad es la oportunidad de proseguir con proyectos que demandan un período más extenso de tres años, ya sea por su propia naturaleza o porque los tiempos de las instituciones oficiales, por sus mecanismos internos de ordenamiento, implican largos procesos que exceden a la duración o la consecución del proyecto en sí mismo.
De una manera u otra, la continuidad es una ventaja, es una segunda oportunidad o una mejor chance, que permite la consolidación.
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MC: Como hechos concretos que confirman este crecimiento y fundamentan esta proyección, hemos ampliado los programas de ayuda estudiantiles y se ha creado un Programa de Apoyo para los Estudiantes de Lenguas (PAL); está funcionando la Cátedra de Derechos Humanos; nuestra oferta de posgrado ha aumentado; hemos avanzado en convenios internacionales y, de esa manera, logramos crecer en la tasa de intercambio de alumnos con otras universidades. En el ámbito propio de la UNC creamos el Departamento de Idiomas con Fines Específicos (DIFA) que atiende los requerimientos de idiomas extranjeros en toda la Universidad, entre otros logros.
Proyectamos también para el año entrante continuar apoyando actividades académicas y culturales, tales como las Jornadas Francófonas, las Jornadas de la Memoria, un encuentro coral universitario; fomentar las publicaciones del Departamento Editorial de la Facultad de Lenguas, particularmente la colección Lecturas del Mundo.
SB: Además, una de las apuestas importantes para todo el período completo de gestión es revisar los planes de estudio y realizar propuestas con diseños actualizados y nuevas formas de trabajo.
Por supuesto que todo lo que vislumbramos y podamos lograr es, y ha sido, el resultado del trabajo de un equipo y también de la colaboración de todo el cuerpo que conforma la Facultad de Lenguas, docentes, estudiantes, graduados y no docentes. Sin el deseo y la voluntad conjunta de marchar hacia un mismo objetivo todo proyecto corre el resigo de perecer. Por ello lo principal es nuestro deseo de poder continuar interpretando y canalizando las expectativas del conjunto.
EL: ¿Cuáles son las perspectivas y proyectos para el próximo año?
SB: Uno de los aspectos más promisorios es la inauguración del edificio nuevo. La posibilidad de contar con la biblioteca y el área de posgrado en un espacio contiguo al ocupado por las actividades del grado, constituye un logro importante que nos permitirá funcionar mejor y capitalizar esfuerzos. Los beneficios de orden práctico respecto de la concentración de las actividades de la Facultad de Lenguas en un edificio más espacioso y dentro de un territorio más compacto son innegables. Es necesario remarcar que buscamos una presencia institucional de la Facultad de Lenguas más articulada y a un avance visible dentro del “territorio” de la Ciudad Universitaria. No es casual que el edificio de la Facultad de Lenguas haya crecido porque también lo ha hecho la Facultad hacia adentro y en el seno de la Universidad. |